La periodista e integrante del Equipo Misionero de Derechos Humanos Justicia y Género, Alicia Rivas, analizó en Radio El Pueblo el juicio contra Mariela Ramírez, acusada por la muerte de su hija Belén López, una niña con síndrome de Rett. La entrevistada planteó la necesidad de incorporar perspectivas de discapacidad, género y contexto social, mientras la Justicia avanza en una causa donde la Fiscalía sostiene una acusación por homicidio agravado por el vínculo y la defensa cuestiona la criminalización de los cuidados.
En diálogo con Radio El Pueblo, en el programa Audiodinámica conducido por el periodista Pepe Levy, la periodista Alicia Rivas se refirió al caso de Mariela Ramírez y su hija Belén López, una niña que padecía síndrome de Rett y cuya muerte, ocurrida en 2013, derivó en una investigación judicial que primero la acusó por abandono de persona agravado por el vínculo y luego modificó la imputación a homicidio agravado por el vínculo.
Rivas explicó que el caso expone una serie de debates vinculados al cuidado de personas con discapacidad y al rol de las familias frente a enfermedades complejas. “Belén era una niñita que tenía síndrome de Rett. En la audiencia estuvo presente el doctor Galeano, uno de los dos neurólogos de toda la provincia, quien explicó qué es este trastorno”, señaló. La periodista indicó que la niña atravesaba una etapa avanzada de la enfermedad, una condición que en muchos casos tiene consecuencias graves durante la adolescencia.
Según relató, el síndrome de Rett es un trastorno genético neurológico poco frecuente que afecta principalmente a niñas y que, luego de un desarrollo inicial aparentemente normal, puede provocar una pérdida progresiva del habla, la movilidad y el uso funcional de las manos. En ese contexto, Rivas sostuvo que durante el juicio se explicó la complejidad que implica el cuidado cotidiano de quienes padecen esta enfermedad, especialmente en cuestiones como la alimentación y la hidratación.
“La niña muere en 2013 y se dispara un mecanismo de criminalización de la familia”, afirmó Rivas, al recordar que inicialmente la acusación fue por abandono de persona agravado por el vínculo y que posteriormente, a partir de la autopsia, se modificó a homicidio agravado por el vínculo. “No la mató directamente, pero la acusación plantea que generó condiciones para que muera”, explicó. Además, cuestionó que el médico que realizó la autopsia reconoció durante la audiencia que no había tenido en cuenta la existencia del síndrome de Rett al momento de evaluar el caso.
La periodista también puso el foco en la situación social y económica que atravesaba la familia. Explicó que Mariela Ramírez quedó embarazada siendo muy joven, que el padre de Belén se ausentó y que durante los primeros años la niña estuvo al cuidado de sus abuelos hasta que se detectó la enfermedad. “Mariela contaba que trabajaba, que se casó, que formó su familia, pero que la niña estaba más al cuidado de sus abuelos”, relató. También mencionó que Ramírez fue trabajadora municipal precarizada y que realizaba tareas como empleada doméstica, lavado y planchado de ropa para sostener su hogar.
Rivas planteó que el proceso judicial abre una discusión más amplia sobre la criminalización de los cuidados. “Más allá del sesgo del Poder Judicial, lo que se plantea hoy es criminalizar los cuidados. Hay muchas madres y adultos a cargo que cuidan como pueden”, expresó. En ese sentido, señaló que continúa observando casos similares en su trabajo en talleres dentro de unidades penitenciarias, donde encontró mujeres privadas de su libertad por causas vinculadas a la omisión de cuidado y con hijos e hijas que quedan dependiendo de otros familiares.
En relación con la causa, la periodista explicó que diferentes organizaciones presentaron un amicus curiae, una herramienta jurídica mediante la cual terceros ajenos al expediente pueden aportar opiniones, informes técnicos y argumentos para colaborar con el tribunal en casos de interés público. “El equipo está compuesto por abogados, antropólogos y comunicadores sociales. La Justicia debe tener perspectiva de género, de clase y de discapacidad”, sostuvo. Aclaró que no se trata de una obligación para el tribunal, sino de un aporte que busca incorporar una mirada más amplia al momento de juzgar.
Finalmente, Rivas informó que el proceso continúa con nuevas audiencias donde se incorporarán elementos del legajo de Mariela en la Municipalidad y posteriormente podrían llegar los alegatos y el dictado de la sentencia. Indicó que la expectativa de la acusación podría implicar una condena de prisión perpetua. “Esta causa nos resulta importante porque estamos en un contexto de personas con discapacidad y sus cuidadores. Hay muchas personas con discapacidad que son cuidadas solamente por sus familias”, concluyó.





