“No debemos etiquetar, debemos entender qué herramientas necesita cada persona”

La psicopedagoga María Angélica Rodríguez explicó la importancia del acompañamiento profesional en la salud mental y el aprendizaje, destacando que la psicopedagogía no solo se desarrolla en el ámbito escolar, sino también en espacios clínicos, comunitarios y laborales. En diálogo con Radio El Pueblo, remarcó la necesidad de comprender las fortalezas y dificultades de cada persona para brindar herramientas que mejoren su desarrollo.

En el programa Audiodinámica, conducido por el periodista Pepe Levy, la psicopedagoga María Angélica Rodríguez (Matrícula Profesional N°1201) habló sobre el rol de su profesión y la importancia de la salud mental en los procesos de aprendizaje. La profesional atiende los días martes por la tarde y miércoles por la mañana en Alma Consultorios Médicos.

“Lo que es el trabajo psicopedagógico no tiene que ver exclusivamente con el ámbito escolar, también se encuentra en el ámbito clínico, comunitario y laboral”, explicó Rodríguez, quien señaló que esta disciplina permite “detectar nuestras fortalezas y los medios que tenemos para nuestro aprendizaje”.

La especialista destacó que uno de los aspectos centrales del trabajo psicopedagógico es conocer el funcionamiento cognitivo de cada persona. “La memoria, la atención y la velocidad de procesamiento son algunas de las funciones que evaluamos. Siempre tenemos debilidades y fortalezas, y conocer cada parte de ese funcionamiento es importante para poder ayudar y darle herramientas al niño”, sostuvo.

Rodríguez explicó que dentro de su trabajo se encuentran tres etapas fundamentales: evaluar, acompañar y tratar. “En la evaluación vemos cuáles de estas funciones cognitivas tienen fortalezas y debilidades. A partir de eso se puede intervenir para que el aprendizaje o la relación con otros niños no se convierta en una angustia”, indicó.

Además, resaltó el papel fundamental de la familia y la escuela como parte del proceso. “Muchas veces no es que el padre no quiera acompañar, sino que no sabe cómo hacerlo. Nosotros trabajamos como un puente entre el niño, la escuela y la familia, ayudando a comprender los comportamientos y las necesidades que aparecen”, afirmó.

La profesional también señaló que la psicopedagogía puede acompañar a jóvenes y adultos que durante años convivieron con dificultades sin encontrar respuestas. “Muchas veces lo vemos como un problema, pero todas las personas son diferentes y tenemos diversas maneras de desenvolvernos. Entender cómo funcionamos nos permite tener tranquilidad y mejorar nuestra relación con los demás”, expresó.

Finalmente, Rodríguez reflexionó sobre la importancia de evitar las etiquetas y enfocarse en las herramientas que cada persona necesita. “No debemos pensar que a nuestro hijo lo etiqueten por ir a la psicopedagoga o a cualquier otro profesional, sino preguntarnos: ¿qué herramientas necesita? Si no las tenemos, es necesario que un profesional pueda brindarlas”, concluyó.

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