Federico Chilavert, nuevo presidente de la comisión vecinal del barrio Malvinas de Montecarlo, se refirió a la elección que contó con la participación de casi 300 personas, los principales desafíos de su gestión y la preocupación por la inseguridad y el consumo de drogas. Además, planteó la necesidad de recuperar el trabajo comunitario y fortalecer las actividades deportivas para niños y jóvenes.
Federico Chilavert, recientemente elegido presidente de la comisión vecinal del barrio Malvinas de Montecarlo, dialogó con Radio El Pueblo, en el programa Audiodinámica, conducido por Pepe Levy, donde destacó la participación de los vecinos durante las elecciones, a pesar de las condiciones climáticas adversas. Según explicó, hubo dos listas en competencia y cerca de 300 personas se acercaron a votar. En los próximos días asumirá formalmente la nueva comisión, que buscará dar continuidad a las acciones positivas de la gestión anterior y trabajar sobre los aspectos que necesitan mejoras.
Entre las principales prioridades, Chilavert señaló la preocupación por la inseguridad y adelantó que buscarán reactivar las guardias vecinales. También mencionó el mantenimiento de los espacios verdes y la recuperación del quincho comunitario, que anteriormente sufrió hechos de violencia. En relación con los nuevos lotes previstos en la zona, indicó que, según tiene entendido, el sector se denominará barrio Nueva Esperanza. Asimismo, estimó que Malvinas cuenta actualmente con unas 700 familias y que, con la incorporación de aproximadamente 240 nuevas familias, la comunidad crecerá considerablemente.
El nuevo presidente también hizo hincapié en la problemática del consumo y la venta de drogas, y sostuvo que, aunque existe contacto entre los vecinos y la Policía, todavía persiste el temor a denunciar. “La pata que nos falta como comunidad es que se involucre de manera federal el tratamiento de la venta y el consumo”, expresó. Además, advirtió sobre situaciones de consumo a edades tempranas y consideró que la respuesta debe ser comunitaria, con mayor participación de las instituciones y un trabajo conjunto entre las familias, los vecinos y las fuerzas de seguridad.
Por último, Chilavert planteó la necesidad de recuperar los espacios de encuentro y, especialmente, las actividades deportivas para niños y adolescentes. Señaló que los costos de participar en un club pueden convertirse en una dificultad para las familias de menores recursos, aunque destacó que el barrio cuenta con canchas que pueden aprovecharse para la recreación. “Necesitamos no solo tener la pelota, también es responsabilidad de la familia sacarle el celular al hijo y mandarle a la cancha”, manifestó. En ese sentido, remarcó que el mantenimiento de esos espacios y el acompañamiento familiar serán desafíos centrales para fortalecer los vínculos sociales y la convivencia en el barrio.





