El psicólogo Jonathan Rosch habló en Radio El Pueblo sobre la importancia de la prevención y el abordaje del suicidio, en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, y explicó que se trata de una problemática social que requiere mayor escucha, empatía y acompañamiento comunitario.
Durante la entrevista con Pepe Levy, el licenciado en Psicología señaló que el suicidio “es un fenómeno multicausal” y remarcó que intervienen distintos factores como la subjetividad de la persona, el contexto familiar, social, comunitario y económico. “No estamos hablando de una decisión unipersonal de un individuo que de un momento a otro decide quitarse la vida”, explicó.
Rosch detalló que existen señales a las que el entorno debe prestar atención, especialmente durante las etapas previas a una crisis. Mencionó cambios como el aislamiento, la pérdida de interés por actividades habituales, el desgano y modificaciones bruscas en el rendimiento académico o en los vínculos sociales como posibles indicios que requieren acompañamiento.
El profesional destacó que la comunidad tiene un rol fundamental en la prevención y que la capacitación resulta una herramienta clave para poder detectar situaciones de riesgo. “Es una responsabilidad de la comunidad en general”, sostuvo, al remarcar la necesidad de generar espacios de acceso a la salud, integración y contención.
Además, hizo hincapié en la importancia de practicar una empatía real, basada en escuchar y acompañar sin juzgar ni imponer discursos moralizantes. “No se trata de culpabilizar o de juzgar a nadie, sino justamente tratar de brindar la mayor cantidad de herramientas posibles”, expresó, resaltando que acercarse y preguntar cómo está una persona puede ser un gesto fundamental de ayuda.
Finalmente, Jonathan Rosch también se refirió al estigma que todavía existe alrededor de la salud mental y la consulta psicológica, especialmente cuando se trata de niños y jóvenes. Señaló que asistir a un profesional no significa “estar loco”, sino encontrar un espacio de acompañamiento y destacó la importancia del compromiso familiar durante los procesos terapéuticos.





