«Gracias a Dios vivimos de lo que hacemos con pasión»: La inspiradora historia de Esteban Paredes

En una emotiva entrevista emitida durante el programa Audiodinámica de Radio El Pueblo, conducido por Pepe Levy, el destacado chef Esteban Paredes repasó su trayectoria profesional. Nacido y criado en Montecarlo, Paredes compartió cómo sus primeros pasos en la cocina surgieron por necesidad en el hogar familiar junto a su hermano, trasformándose con el tiempo en una vocación que hoy lo posiciona como uno de los referentes gastronómicos de la provincia de Misiones.

Tras un breve paso por la carrera de Ingeniería Civil en Oberá, el cocinero decidió dar un giro a su vida para formarse profesionalmente en el Instituto Tecnológico (ITEC) de Puerto Iguazú. En el diálogo radial, Paredes remarcó el valioso apoyo recibido durante sus años de estudiante de la reconocida cocinera Amanda Merckx, a quien recordó con profundo afecto y gratitud: “Trabajaba y me ayudaba Amanda Mertz; sin ella no podría estar acá. Aprendí mucho de ella porque tiene una mano que muy pocas personas tienen”.

Actualmente, con 41 años de edad, el profesional lleva 17 años desempeñándose en el restaurante El Quincho del Tío Querido en Puerto Iguazú, donde aplica su especialidad en cocina caliente y platos de autor. A lo largo de su carrera ha buscado perfeccionarse de manera continua, adaptándose a las nuevas tendencias para no quedar obsoleto y participando en certámenes de prestigio como el Torneo Federal de Chefs en Buenos Aires, donde representó a Misiones.

El chef destacó además su compromiso con el uso de insumos de productores locales y la revalorización de la biodiversidad misionera. En esa línea, detalló la creación del plato Corazón de la Selva, elaborado a base de yeyeá (la fruta del palmito): “Fuimos a mostrar nuestros productos a Buenos Aires para que la gente conozca los productos regionales y sepa que no somos solo comidas típicas. Usamos la yeyeá para marinar la carne y en guarniciones; todos los productos de Misiones les fuimos dando una vuelta de rosca”.

Al cierre de la nota, Paredes expresó la satisfacción que siente al recibir la devolución de los comensales y turistas de distintas partes del mundo que visitan la región. “Que a un turista le haya gustado tu plato genera orgullo; para un cocinero es como una caricia. Gracias a Dios vivimos de lo que hacemos con pasión”, concluyó el montecarlense, quien además reveló que mantiene firme el proyecto a futuro de abrir su propio restaurante.

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