La comunidad educativa lleva 30 días sin clases desde el regreso del receso invernal. Las familias reclaman la finalización del edificio escolar y aseguran que, si el miércoles 9 de septiembre observan avances concretos, finalizarán la medida de protesta.
La Escuela Provincial N.º 773 continúa atravesando una situación crítica: desde hace seis semanas los alumnos no tienen clases debido a la toma impulsada por los padres, quienes reclaman respuestas definitivas sobre la finalización del nuevo edificio escolar, una obra que esperan desde hace aproximadamente cinco años.
Durante este tiempo, los estudiantes debieron desarrollar sus actividades en el quincho de una iglesia, bajo un sistema de horarios por módulos. La comunidad educativa señaló que este espacio no reúne las condiciones necesarias para garantizar un normal dictado de clases, ya que los alumnos y docentes deben enfrentar diariamente las bajas temperaturas, el calor y las distintas inclemencias climáticas, lo que dificulta el desarrollo adecuado de las actividades pedagógicas.
La institución cuenta con una matrícula de 15 secciones de grado y alrededor de 190 niños. Las familias sostienen que la situación se volvió insostenible y que la falta de un edificio propio afecta directamente la calidad educativa y el bienestar de los estudiantes.
El pasado viernes, padres de la comunidad educativa junto al director de la Escuela 773, Juan Carlos Escobar, presentaron una nota ante Ismael Longarzo, director ejecutivo de la Unidad Sectorial de Coordinación y Ejecución de Programas y Proyectos Especiales (USCEPP), dependiente del Ministerio de Educación de Misiones. Según manifestaron, el funcionario aseguró que la obra finalizaría durante este año, aunque no estableció una fecha concreta de finalización.
Además, las familias reclaman definiciones ante las autoridades vinculadas a la infraestructura escolar, entre ellas el arquitecto Sergio Javier Alfonso, director de Infraestructura, solicitando precisiones sobre los plazos y los trabajos pendientes para culminar la obra.
Los padres indicaron que aguardarán hasta el miércoles 9 de septiembre para observar si existen avances concretos en la construcción. En caso de que se verifiquen trabajos en marcha, anticiparon que podrían dar por finalizada la toma y permitir el regreso a las actividades escolares.
Mientras tanto, la comunidad educativa continúa reclamando una solución definitiva para que los 190 estudiantes puedan contar con un edificio propio, después de cinco años de espera y de atravesar condiciones que consideran poco adecuadas para garantizar una educación en buenas condiciones.





