En una entrevista con Radio El Pueblo, Juan Plocher, de 93 años, integrante fundador del primer Jurado de Jardines y Parques, de la Asociación Promotora de Turismo de Montecarlo y de la Comisión del Cincuentenario, recordó los orígenes de una de las tradiciones más importantes de la ciudad: la competencia de jardines y las fiestas Provincial de la Flor y Nacional de la Orquídea.
Plocher repasó cómo comenzó esta historia en 1970, cuando Montecarlo celebraba sus 50 años de vida. En ese marco, un grupo de vecinos convocó a una reunión para organizar los festejos del cincuentenario, donde participaron personas que luego serían protagonistas del crecimiento turístico y cultural de la localidad. En esa primera comisión, Don Sergio Rojas, presidente de la Cooperativa, fue elegido presidente; Juan Pedro Fausch ocupó la secretaría y Juan Plocher la tesorería.
Durante aquellos festejos se realizó una gran exposición en el Club Gimnasia, que tuvo una convocatoria histórica, especialmente por la presencia del reconocido conjunto folclórico Los Chalchaleros en la apertura. El impacto económico y social de aquella celebración fue tan importante que años más tarde impulsó la creación de la Asociación Promotora de Turismo de Montecarlo, fundada el 9 de noviembre de 1976.
La primera comisión de la entidad estuvo integrada por Luis Henn como presidente, Jesús Armando Castro como secretario y Klaus Ranger como tesorero. Como vocales participaron Juan Plocher y Lucio Bosse. El objetivo principal era mostrar al país el potencial económico, productivo y turístico de la región, en una época considerada de gran crecimiento para Montecarlo durante las décadas del 60 y 70.
La Asociación Promotora de Turismo organizó las Expo 77, 78 y 80, eventos que se desarrollaron en el predio del Club Gimnasia y que también involucraron al Instituto Carlos Culmey. Estas exposiciones fueron antecedentes directos de lo que luego se convertiría en una de las celebraciones más reconocidas de Misiones.
En 1982 se realizó la primera Expo de la Flor en el Parque Vortisch. Plocher recordó que en aquellos años Montecarlo todavía no tenía la cantidad de jardines y espacios verdes que hoy caracterizan a la ciudad: “Había muchos baldíos”, explicó. A partir de esa realidad, surgió la idea de crear un sistema que incentivara a los vecinos a embellecer sus hogares y espacios públicos.
Fue así que Juan Plocher redactó 15 normas para conformar un jurado encargado de evaluar jardines y parques. El 31 de agosto de 1990 quedó formalmente constituido el primer Jurado de Parques y Jardines, integrado por Cristina Fink, Julieta Wiedemann, Azucena González, Norma González, Elsa Neuberger de Machado, Teresa Gandolfo de Laxague y Juan Plocher.
El trabajo de este jurado logró transformar la imagen de Montecarlo y generar una participación masiva de los vecinos. En 1991 se llevó adelante la primera Fiesta Nacional de la Orquídea, pero fue en 1992 cuando la celebración alcanzó una enorme repercusión. Ese año, una publicación del diario El Territorio mostró una fotografía de una particular orquídea conocida como “Ojo de Muñeca”, ubicada en un patio de una vivienda sobre avenida El Libertador y calle Mitre. Se trataba de un viejo tronco de naranjo cubierto por miles de orquídeas, una imagen que despertó la admiración de toda la provincia.
A partir de esa difusión, más de 400 vecinos se inscribieron para participar de la competencia de jardines, consolidando una tradición que hasta hoy identifica a Montecarlo como la Capital Nacional de la Orquídea.
Además, Plocher recordó otro momento histórico: en 1993, la Asociación Promotora de Turismo realizó en el Parque Vortisch la elección de la Flor Provincial. Miles de personas participaron de la votación, donde resultó elegida como representante provincial el lapacho negro, conocido por su característica flor rosada.
Con más de nueve décadas de vida, Juan Plocher se convirtió en uno de los protagonistas fundamentales de una historia que combina trabajo comunitario, turismo, naturaleza y el orgullo de una ciudad que logró convertir sus flores en una verdadera identidad cultural.





