«Es imposible que dos personas tengan en buen estado de salud a 400 animales»

En diálogo con Radio El Pueblo, durante el programa Audiodinámica conducido por Pepe Levy, Fernando Piesco, presidente de Ohana Fundación Dante Piesco, cuestionó la reapertura del Eco Parque Don Federico de Montecarlo y sostuvo que antes de habilitar nuevamente el espacio debe garantizarse un plan profesional para el cuidado de los animales. Sus declaraciones surgieron como respuesta a lo expresado por el abogado de la familia, Lucas Vega, quien había señalado que la Justicia levantó la medida cautelar y que ahora resta la habilitación del Ministerio de Ecología.

Piesco explicó que desde la fundación vienen siguiendo la situación del antiguo Zoo Bal Park desde hace más de una década. Según relató, en distintos momentos mantuvieron conversaciones con la familia Neumann e incluso ofrecieron brindar atención veterinaria, aunque aseguró que esa propuesta no fue aceptada. Posteriormente, a partir de la difusión de imágenes y denuncias en redes sociales relacionadas con cuestiones de higiene, nutrición y condiciones de los recintos, decidieron presentar una denuncia por presunto maltrato animal.

El presidente de la fundación también cuestionó la interpretación realizada por la familia respecto de la acción judicial. “El amparo que nosotros presentamos no es lo que dice el abogado de la familia, en el que afirma que el lugar no existe más. Es mentira”, sostuvo. En ese sentido, aclaró que la postura de la organización no fue solicitar el cierre definitivo del establecimiento, sino promover una intervención que tuviera como eje central el bienestar de la fauna.

Entre los principales reclamos, Piesco mencionó la necesidad de determinar qué veterinario está a cargo de los animales, qué biólogo especializado en fauna silvestre interviene y cuál es el equipo interdisciplinario responsable del manejo. Afirmó que Ecología había otorgado un plazo de diez días para responder doce puntos vinculados con estas cuestiones, pero aseguró que “nada de esto fue contestado”. También cuestionó que los documentos presentados se asemejaran más, según su evaluación, a “cartas de intención que a un plan de trabajo”.

Piesco fue crítico además con la evaluación realizada durante la instancia judicial y con las condiciones que, según afirmó, observaron dentro del predio. “La confrontación careció de rigor técnico”, manifestó, y cuestionó que la evaluación del bienestar animal no contara con una participación profesional suficiente. Según su relato, durante las inspecciones encontraron recintos con excrementos y restos de comida, animales sin dietas adecuadas y sectores donde no había agua disponible.

Otro de los puntos señalados estuvo relacionado con las dimensiones de algunos recintos. Como ejemplo, Piesco mencionó el caso de un guacamayo que, según afirmó, no contaba con espacio suficiente para volar. “La fauna silvestre no es un perro o un gato”, remarcó, y sostuvo que un ave que no puede desarrollar comportamientos naturales como el vuelo se encuentra en una situación que debe ser analizada desde el punto de vista del bienestar animal.

Finalmente, el titular de Ohana Fundación Dante Piesco insistió en que el objetivo de la organización no es “demonizar a la familia”, pero advirtió sobre la dificultad de garantizar el cuidado adecuado de una cantidad elevada de animales con recursos humanos insuficientes. “Es imposible que dos personas tengan en buen estado de salud a 400 animales”, afirmó. En relación con la reapertura, consideró que es “apresurada” y señaló que la fundación apeló la sentencia para que se revise si se cumplió con lo dispuesto judicialmente y se incorporen los doce puntos reclamados: “Para que no paguen los platos rotos los animales”.

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