Arturo Keck, padre de un jugador e integrante de la comisión directiva del Club El Coatí de Eldorado, repasó en diálogo con Radio El Pueblo y el programa Audiodinámica, conducido por Pepe Levy, la historia de la institución, el acompañamiento de las familias y el rol del básquet en la formación de niños y jóvenes. Desde 2018 forma parte del club y destacó el crecimiento de una entidad que actualmente reúne a unos 120 jugadores, desde los 5 años hasta la primera categoría.
Keck contó que su vínculo con El Coatí comenzó en 2018, a partir de la participación de su hijo en la disciplina. Aunque reside en Montecarlo, explicó que tanto su actividad comercial como distintos aspectos de su vida familiar lo acercaron a Eldorado. “Así comenzamos, conocimos, seguimos y hasta el día de hoy formo parte de la comisión directiva”, señaló. Sobre la elección deportiva de su hijo, destacó que fue una decisión personal: “Él eligió ese deporte, le gusta, se siente contenido”.
En relación con el funcionamiento deportivo, explicó que el club trabaja con distintas edades y que el objetivo no está puesto únicamente en los resultados. Durante el año pasado participaron en ocho categorías formativas y consiguieron cuatro campeonatos. Keck remarcó además que existe una política de inclusión para que las dificultades económicas no sean un impedimento: “Apostamos siempre a que los chicos estén en el club, independiente que el chico tenga o no para pagar la cuota, tenemos muchos chicos becados”. En ese sentido, sostuvo que la práctica deportiva también funciona como un espacio de acompañamiento y contención.
El dirigente también destacó la infraestructura construida a partir del esfuerzo de las propias familias. Según relató, el club cuenta con una cancha que considera entre las más destacadas de la provincia y que fue levantada progresivamente por un grupo de padres que comenzó a trabajar hace unos 25 años. Parte de los materiales surgieron de donaciones y distintas mejoras fueron financiadas con actividades organizadas por la institución. Entre quienes continúan acompañando se encuentran “los dinos”, como se denomina al grupo de padres fundadores, que además colaboran en iniciativas como la tradicional venta de locro. “Es impresionante cómo nos sostenemos”, expresó Keck al referirse al esfuerzo de las familias frente a las dificultades de financiamiento del deporte.
Finalmente, Keck puso el foco en el desarrollo integral de los chicos y en la importancia de que las familias acompañen sin trasladarles la presión de convertirse en deportistas profesionales. Mencionó casos de jóvenes formados en Eldorado que llegaron a competir en otros niveles, incluso una jugadora de 13 años que emigró a Brasil y se consagró campeona en la categoría U15, además de un joven que actualmente participa de la Liga Nacional de Desarrollo. “Lo que uno espera es que el niño primeramente tenga lo lúdico, y no tanto la fantasía del deporte profesional”, sostuvo. En esa línea, remarcó que el objetivo debe ser disfrutar y aprender: “Muchos niños dicen: quiero ser jugador de básquet y yo les digo: no vas a ser jugador de básquet, porque ya lo sos, hasta el último día de tu vida”.





