Un trágico accidente aéreo ocurrido el miércoles 29 de julio en el Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, dejó un saldo de siete personas fallecidas. El helicóptero Bell 412, contratado por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), participaba de una capacitación sobre combate de incendios forestales y posteriormente debía trasladarse a La Rioja para sumarse al operativo contra los focos ígneos en esa provincia. Por causas que son materia de investigación, la aeronave se precipitó a tierra y no hubo sobrevivientes.
Entre las víctimas se encontraba Rodrigo Aimetta, un reconocido brigadista que durante años estuvo al frente de la Brigada Nacional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, con asiento en Apóstoles, Misiones. Si bien era oriundo de Córdoba, desarrolló gran parte de su carrera en la provincia, donde coordinó y capacitó a brigadistas que integran los operativos de combate de incendios forestales en el noreste argentino.
Aimetta había cobrado notoriedad este año por liderar el despliegue de la brigada misionera en los incendios que afectaron la Patagonia. En una entrevista concedida a Primera Edición durante ese operativo, explicó que la Brigada Nacional NEA tiene base en Apóstoles y que el 98% de sus integrantes reside en esa ciudad, desde donde parten hacia distintos puntos del país cuando son convocados para enfrentar emergencias ambientales.
El accidente también se cobró la vida del director de Protección Civil de San Juan, Carlos Heredia; del subjefe de la Policía provincial, Germán Videla; de los jefes de Bomberos Rubén Castro y Jorge Carbajal; del piloto Matías Valenzuela y del brigadista Andrés Bosch. Tras la tragedia, el Gobierno de San Juan decretó duelo provincial mientras avanzan las pericias para determinar qué provocó la caída de la aeronave.





