portada 43

De Montecarlo a la élite del fútbol sudamericano: Emilio Garciarena y una vida dedicada al deporte

De Montecarlo a la élite del fútbol sudamericano: Emilio Garciarena y una vida dedicada al deporte

En una charla distendida con Pepe Levy en Radio El Pueblo 102.9 FM, Emilio Garciarenaprofesor de Educación Física y kinesiólogo, nacido en Montecarlo y actualmente integrante del cuerpo médico de la Selección Paraguaya de Fútbol— compartió su recorrido profesional, su experiencia internacional y su vínculo permanente con su ciudad natal.

Radicado en Asunción desde hace casi 30 años, Garciarena llegó a Paraguay apenas un año después de recibirse. Lo que comenzó como una experiencia temporal terminó convirtiéndose en un proyecto de vida. “Fui por un año y los años fueron pasando”, resumió. Con el tiempo, se instaló definitivamente en la capital paraguaya, donde formó su familia y consolidó su carrera.

Del ámbito privado a los grandes clubes paraguayos

Sus primeros pasos profesionales en Paraguay fueron en el sector privado, pero a los pocos años comenzó a trabajar en el fútbol profesional. Su debut en clubes fue en el tradicional Club Guaraní, uno de los históricos del país.

Luego pasó a Cerro Porteño, donde permaneció durante 15 años, consolidando una trayectoria que lo posicionó en la élite del deporte paraguayo. Garciarena explicó que el trabajo en clubes exige una dedicación casi exclusiva, con entrenamientos sin horarios fijos, concentraciones y competencias permanentes, lo que dificulta sostener actividad privada paralela.

“Cuando trabajás en un club prácticamente te tenés que dedicar la mayor cantidad de tiempo a eso”, señaló.

La Selección Paraguaya y el salto internacional

El gran punto de inflexión llegó en 2007, cuando fue convocado por el entonces director técnico Gerardo Martino para integrar el cuerpo médico de la Selección Paraguaya, tras haber trabajado juntos en Cerro Porteño.

Desde entonces, y con algunos intervalos, Garciarena forma parte del equipo profesional que acompaña al plantel nacional. A lo largo de los años trabajó junto a distintos entrenadores, entre ellos Francisco Arce, Juan Carlos Osorio, Daniel Garnero, Guillermo Barros Schelotto y actualmente Gustavo Alfaro.

Explicó que el trabajo en una selección nacional difiere notablemente del de un club. No existe el día a día continuo, sino concentraciones en fechas FIFA, Copas América o procesos clasificatorios. Sin embargo, el seguimiento médico y físico de los jugadores es permanente, estén donde estén.

“Cuando hay una lesión, entramos en contacto con el club, con el jugador, evaluamos tiempos de recuperación y disponibilidad”, detalló, destacando el trabajo coordinado a nivel internacional.

Un presente de renovación y entusiasmo

Garciarena destacó el impacto que tuvo la llegada de Gustavo Alfaro en el ánimo del equipo y de la hinchada paraguaya. Cuando el entrenador asumió, Paraguay estaba fuera de la zona de clasificación. Desde entonces, el equipo logró una recuperación significativa, generando nuevamente entusiasmo en un país profundamente futbolero.

“El fútbol en Paraguay es muy apasionado, muy seguido. Hacía 16 años que no clasificaban a un Mundial y eso genera una expectativa enorme”, afirmó.

Viajes impensados y una experiencia privilegiada

La carrera junto a la selección le permitió recorrer destinos que jamás imaginó conocer.

“Hay lugares a los que solo vas con el fútbol”, reflexionó.

Próximamente, el equipo disputará partidos amistosos en Atenas (Grecia) y en Lens (Francia), en el marco de la preparación internacional.

Pese a la intensidad profesional, Garciarena reconoce el privilegio de formar parte de ese entorno.

“Estoy tratando de disfrutar más y darme cuenta de que estoy en un lugar privilegiado”, expresó.

Familia, deporte y raíces

Casado y padre de tres hijos —todos vinculados al deporte—, Garciarena sostiene que la actividad física es un pilar fundamental en la vida familiar. Su esposa también es kinesióloga, aunque dedicada a otra especialidad.

A pesar de su radicación en Asunción y su proyección internacional, mantiene un vínculo firme con Montecarlo. Regresa con frecuencia, se reencuentra con amigos de la infancia y disfruta caminar por la ciudad.

“Me gusta venir. Me desenchufo unos días y la paso muy bien acá”, afirmó.

Durante la entrevista también se destacó su hospitalidad con los montecarlenses que viajan a Paraguay por actividades deportivas, a quienes suele brindar apoyo y acompañamiento.

Paraguay, deporte y proyección regional

En el tramo final de la conversación, Garciarena se refirió al crecimiento de Paraguay como sede de grandes eventos deportivos, impulsado por la infraestructura y la presencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol en el país. Señaló que la ubicación estratégica y la inversión en deporte han convertido a Asunción en un polo regional que articula turismo, hotelería y desarrollo económico.

Un mensaje a la comunidad

Antes de despedirse, dejó un mensaje claro:

“El deporte es una gran base para construir las sociedades”.

Recordó que Montecarlo siempre se caracterizó por su fuerte cultura deportiva y alentó a sostener ese camino.

La entrevista dejó al descubierto no solo el recorrido profesional de un montecarlense que llegó a la élite del fútbol internacional, sino también la coherencia personal de quien, pese a los logros alcanzados, mantiene intacta su sencillez y su sentido de pertenencia.

Audiodinámica | Todas las Voces, Todas las Opiniones
Radio El Pueblo 102.9 FM | 33 años comunicando

logo 2026
1000335315 (1)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *