Este lunes 26 de octubre se cumple un año de la tragedia del arroyo Yazá, en Campo Viera, uno de los siniestros viales más dolorosos de la historia reciente de Misiones. El hecho ocurrió durante la madrugada de 2025, cuando un automóvil Ford Focus chocó contra un colectivo de dos pisos que circulaba por la ruta nacional 14, a la altura del kilómetro 892. Como consecuencia del impacto, el ómnibus cayó al arroyo y dejó un saldo de nueve personas fallecidas y 29 heridas.
A doce meses del accidente, el recuerdo permanece presente entre los familiares de las víctimas, los sobrevivientes y las comunidades que quedaron marcadas por lo ocurrido. La mayoría de los pasajeros eran estudiantes universitarios que regresaban a sus localidades. El paso del tiempo no logró borrar el dolor de las pérdidas ni las consecuencias físicas y emocionales que todavía enfrentan quienes vivieron aquella madrugada.
Entre los sobrevivientes, las historias de recuperación reflejan las dificultades para reconstruir la vida después del siniestro. Algunos continúan con tratamientos y rehabilitación física, mientras que otros buscan retomar sus estudios y actividades cotidianas con el acompañamiento de sus familias, amigos y compañeros. La asistencia psicológica y las redes de contención también resultan fundamentales para afrontar las secuelas emocionales de una experiencia traumática.
A un año de la tragedia, el aniversario representa una oportunidad para homenajear a quienes perdieron la vida y acompañar a sus seres queridos. La memoria del Yazá sigue presente en Misiones como un recordatorio del impacto que tuvo el siniestro en toda la provincia y de la importancia de la seguridad vial, la responsabilidad al conducir y el acompañamiento a las personas que continúan atravesando las consecuencias de aquella tragedia.





