«Cuanto antes intervengamos, mejores resultados tendremos»
Adriana Nolazco y la importancia de la Estimulación Temprana en el desarrollo infantil
En los primeros años de vida, el cerebro humano tiene una capacidad de adaptación y aprendizaje que no se repetirá en ninguna otra etapa. Detectar a tiempo una dificultad en el desarrollo y trabajar sobre ella puede marcar la diferencia entre un niño que alcanza su máximo potencial y otro que arrastra problemas durante toda su vida escolar y social.
Para hablar sobre este tema fundamental, recibimos en los estudios de Radio El Pueblo a la profesora de Educación Especial Adriana Nolazco, quien acaba de incorporarse al centro médico ALMA de Montecarlo con un consultorio especializado en Estimulación Temprana y Desarrollo Infantil. En una charla esclarecedora, Adriana explicó en qué consiste esta disciplina, por qué es tan importante la detección precoz y cómo pueden los padres estar atentos a las señales.
¿Qué es la Estimulación Temprana?
«La Estimulación Temprana es la intervención en la primera infancia para aquellos chicos que tengan algún problema en el desarrollo, alguna alteración, o que pueden llegar a tener algún problema más adelante«, explicó Adriana.
«El objetivo es brindar herramientas a las familias y al niño para que puedan tener un desarrollo armónico, un crecimiento sano y poder cumplir los hitos de crecimiento como se esperan».
¿Por qué se han incrementado los casos?
Consultada sobre si hoy hay más niños que necesitan este tipo de intervenciones, Adriana respondió:
«Sí, lamentablemente se ha incrementado el hecho de que haya niños con factores de riesgo. Llamamos factores de riesgo a aquellos niños que pueden llegar a tener algún problema pasada la primera infancia, o que en la edad escolar se presenten las dificultades, que es donde mayormente se empiezan a notar».
Las causas son múltiples:
«Hay muchos nacimientos prematuros que antes, con menos avances de la ciencia, no llegaban a término. También niños con patologías que antes no podían tener una vida prolongada ahora sí la tienen. Y después hay varias noxias a nivel ambiental y digital que están generando alteraciones en el desarrollo».
El impacto de la alimentación y el ambiente
«La mala alimentación genera que tengamos niños desnutridos desde la panza, no por falta de comida, sino por mala alimentación. Una deficiencia en la nutrición hace que los niños nazcan con carencias», alertó.
También mencionó las noxas ambientales:
«Químicos y demás están alterando la biología, incluso llegando a alterar el ADN de los pequeños. Consumimos muchos alimentos procesados que crecen con químicos y eso repercute en la salud de las mamás y de los niños».
Las pantallas: un enemigo silencioso
Uno de los problemas más actuales que aborda la Estimulación Temprana es el uso de pantallas en bebés y niños pequeños.
«Tenemos consultas de padres que nos dicen que parece que fuera sordo. ¿Qué pasa? El niño no tiene necesidad de hablar por la intervención de las pantallas. Está prácticamente absorbido por un sistema que le genera dopamina en el instante, entonces no tiene necesidad de hablar».
«Eso hay que resolverlo y gestionarlo para que ese niño, llegado al año y medio o dos años, pueda tener una oralidad acorde a su edad», enfatizó.
La importancia de la detección temprana
«Cuanto antes podamos acceder a los niños que tengan algún factor de riesgo, vamos previniendo alteraciones o intervenciones tardías«, explicó Adriana.
«En edades tempranas no vamos a ver tantas dificultades, pero van a estar presentes después, cuando no camina a tiempo, cuando no habla, o cuando tiene problemas en la etapa escolar. Y son etapas en las que perdimos un tiempo preciado de calidad».
El fundamento científico es clave:
«El cerebro en los primeros años crece de manera impresionante. Cuando hay una dificultad, es más plausible generar un cambio gracias a la plasticidad neuronal: el cerebro tiene la capacidad de readaptarse fácilmente. En edades tempranas eso es mucho más fácil que en edades avanzadas».
¿Qué señales deben alertar a los padres?
«Si no se sienta para los seis meses, es porque está pasando algo. Si no puede levantar la cabeza o sostenerla en los primeros meses, si no puede pararse o balbucear, hay que prestar atención», detalló.
También mencionó la importancia de la comunicación no verbal:
«A veces los papás me dicen ‘lo llamamos y no nos mira a los ojos’. Eso también es comunicación. La mirada, el diálogo sensorial. O si rechaza determinados alimentos, o si venía bien y tuvo un freno en el desarrollo, algo debe haber a nivel neurológico que puede estar afectando».
El trabajo en equipo: una mirada integral
En ALMA, Adriana no trabaja sola.
«Siempre vamos acompañados con un equipo. Trabajamos en redes: neurología, pediatría, psicopedagogos, psicólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos, nutrición. Una sola persona no puede acaparar todo. La medicación, si es necesaria, corre por cuenta de la parte pediátrica. Todo es complementario».
Los servicios en ALMA
Adriana atiende los lunes por la tarde, de 17:15 a 20:00 horas, en el centro médico ALMA de Montecarlo. Por el momento, la atención es particular, aunque no descartan incorporar obras sociales más adelante.
El centro cuenta con un equipo interdisciplinario de primer nivel:
Dra. Marcela Ayala (psiquiatra), una vez por mes.
Dra. Silvana Guidici (neurología).
Fonoaudiólogas, psicólogos, psicopedagoga, nutrición y médicos clínicos.
Un mensaje para las familias
«Lo principal es que papá, mamá, o la persona cuidadora, presten atención a todas estas cuestiones. Los tíos, los primos, el vecino, esa persona que tiene más comunicación con la familia. La mirada del otro también es importante», concluyó Adriana.
«La Estimulación Temprana no es solo para niños con diagnósticos, sino también para aquellos que pueden tener un factor de riesgo. Cuanto antes intervengamos, mejores resultados tendremos».
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